martes, 14 de abril de 2015

Jimena Arnolfi






Nació en Buenos Aires en 1986. Estudió Comunicación y Periodismo. Textos suyos circularon en antologías, revistas y publicaciones online. Todo hace ruido (Editorial Pánico el Pánico, 2013) es su primer libro publicado. Tiene un blog: www.enquimera.blogspot.com.ar



¿Cuáles son los contextos de producción de tus escritos? ¿Tenés una rutina para ello?
A veces siento que escribir es un deseo un poco imposible. Pero es una actividad con la que peleo todos los días. Soy consciente que es muy difícil, pero es algo que no puedo dejar de hacer. Casi siempre tengo que esperar el tiempo libre. También hay veces que quisiera escribir, tengo tiempo y espacio, y sin embargo me siento un autito chocador. En general sea el contexto que sea, si se me ocurre una idea tomo nota con lo que tenga a mano. En el mejor de los casos, algo de eso prospera.

¿Cuándo comenzaste a escribir? ¿Cómo describirías ese momento de incursión?
Si tengo que identificar el momento en el que me sentí conmovida por la poesía por primera vez, fue al leer la obra de un tío abuelo. El tío Israel me mandó por carta todos sus poemas cuando yo tenía 11, 12 años. Él vivía en Diamante, Entre Ríos y durante un tiempo nos carteamos bastante. Recuerdo la sensación extrañísima que me produjo conocer a mi tío a través de sus poemas. Sus amores, sus trabajos, los paisajes por los que anduvo.

¿Cuándo sentís que un poema comienza a gestarse y cuándo lo das por terminado?
No creo en los procedimientos a la hora de escribir. Sólo creo en lo que puede salir del miedo. Nunca me sale un poema de corrido, no empiezo y termino, me voy acercando despacio. Lo doy por terminado una vez que lo toqué mil veces, que lo leí en voz alta. Dejo estacionar los poemas y un tiempo después vuelvo a ver si resisten.

¿Qué lugar ocupa la corrección en tu metodología de escritura? ¿Les mostrás tus textos antes de terminados a otras personas?
Escribir, reescribir, fracasar e insistir. Me gusta mucho el momento de la corrección. El momento del hacha: sacar para hacer visible. De vez en cuando me animo a compartir esos textos. Me gustaría pedir muchas más lecturas de las que pido. En general casi no pido que me lean. Me da pudor.

¿Creés que influyen otras artes, como el cine, la fotografía o la música en tu escritura?
En lo que escribo se mete todo. Tanto en la poesía como en los cuentos, la escritura es una esponja que absorbe y mezcla todo.

¿Participás en lecturas? Sea afirmativa o negativa tu respuesta, ¿cómo ves la escena de la poesía en tu ámbito local?
Participé de muchas lecturas de poesía. De todas maneras tengo temporadas: a veces estoy un poco para adentro y no tengo ganas de leer poemas en público. Y en cuanto a lo otro, me cuesta pensar en una “escena”.

¿Participás en concursos? Si es así ¿de qué depende tu participación?
Me disperso y cuando decido que tengo algo para mandar ya pasó la fecha. Si me preguntás qué hace que un concurso sea tentador, imagino que el premio. La publicación de un libro, un dinero. Y si además, el jurado está conformado por personas que admirás, se vuelve más interesante todavía.

¿Viajás o te movilizás geográficamente para participar en eventos poéticos? ¿Con qué frecuencia?
Hace un tiempo dejé de vivir en Buenos Aires y me vine a vivir al campo. Pero estando allá, tuve temporadas de ir a muchas lecturas lejos de la que era mi casa. Trenes, colectivos, subtes. También tuve la suerte de ser invitada a distintos festivales en otras provincias. Conocí lugares gracias a la poesía. Una vez me invitaron a Chile. También me invitaron a participar del Festival de Literatura Internacional en Cuba y me puse muy contenta, pero no pude ir porque no pagaban los pasajes. Si yo tengo que pagar el pasaje y la estadía, no puedo ir.

¿Cuáles considerás tus mayores influencias en este momento?
Si hablamos de poesía, últimamente visito con mucha frecuencia los libros de Jorge Leónidas Escudero y Jorge Aulicino.

¿Cuál es tu postura respecto a los talleres literarios? ¿Participás o participaste en alguno, ya sea como asistente o como moderadora? ¿Qué podés referir sobre esa experiencia?
Creo que ayuda mucho socializar los textos. Me parece que hay cosas que se pueden aprender y enseñar, las herramientas se pueden compartir. De todos modos, siempre tengo presente eso que militaba Hemingway, la importancia del “detector de mierda incorporado y a prueba de shocks".

¿Tenés algún blog, revista o medio de difusión de poesía propia o ajena online? Si es así, ¿cuál te parece que es su función?
Tengo un blog que se llama Quimera (www.enquimera.blogspot.com.ar). Ahí cuelgo cosas propias y ajenas. Me gusta ese espacio pero no sé qué función tiene. Creo que sirve para que no se me pierdan las cosas que me gustan.

¿Has publicado recientemente o estás por publicar? ¿Cuál es tu criterio para elegir una editorial a la que presentarle tus textos?
En 2013 publiqué “Todo hace ruido”. Cuando di punto final a ese libro, apareció la oportunidad de sacarlo en papel con la editorial Pánico el pánico. Me gusta que mi primer libro haya sido publicado por una editorial que se llama doblemente “pánico”. Hace poco terminé otro libro de poemas y no sé qué voy a hacer con eso. No tengo un plan de publicación. No tengo planes ni urgencia, ese es mi mecanismo de defensa.

Como lectora, ¿cómo hacés tu recorte? ¿Leés contemporáneos, clásicos, ambos? ¿Qué otros géneros frecuentás?
Leo y escribo de manera desordenada. Voy llegando a los libros un poco por intuición, casualidad, recomendación. Leo contemporáneos y clásicos a la vez. Hace un tiempo un amigo encontró una caja de libros tirada en la calle y me llamó. Fui a investigar el tesoro y encontré algunos clásicos que ni tenía en la cabeza, no eran parte de la lista de libros pendientes. Por ejemplo estaba Cumbres Borrascosas, me obsesionó. También me gusta leer novelas policiales y disfruto mucho el formato cuento. En cuanto a poetas contemporáneos, por ejemplo, me resultan bellísimos los libros que encontré en www.coleccionchapita.tumblr.com y www.determinadorumor.com.ar.

¿Traducís? Si es así, ¿qué relación creés que tiene esta tarea con tu producción poética?
No hago traducciones.

¿Creés en la función social, o incluso política, de la poesía?
Me parece que la mayoría de las cosas que hacemos manifiestan una posición política. Escribamos poesía o no.

¿Cómo imaginás a tu lector? ¿Pensás en una idea de lector mientras escribís, corregís o compilás?
No trabajo en función de un lector. Pero sí considero que la escritura es un acto de comunicación. Y es muy lindo cuando alguien me cuenta que leyó algo mío y le pasó tal cosa.

Algunos poemas (Inéditos)


Hay que irse
Los días en la ciudad se parecen
a la escenografía de un teatro
una vez que termina la obra
ganarse la vida es arruinarla.
El tren es más mi casa que la casa donde vivo
todo el tiempo miro edificios
imagino torres de cuerpos acostados
uno encima del otro.
Siento un poco de alivio
cuando termino de crujir mis dedos
necesito que exista
una acción similar para la mente.
Podría renunciar a este trabajo
y recuperar la vida en general
pero no lo haré
debo, antes, pagar el alquiler.


Hibernación
En tiempos de autopromoción constante
lo mejor es esconderse
hibernar como un animal
de sangre caliente
entrar en un sueño profundo
que el latido sea más lento
que la temperatura descienda
ahorrar energías
usar las reservas almacenadas
de los meses más cálidos
mutar en una refugiada,
invencible.


Perdí por un numerito
Deja su cuerpo cansado
sobre el mostrador de la lotería
acerca su cara
dicta los números en voz baja
apenas empaña el vidrio
que lo separa de lo sobrenatural.

Casi siempre sale todo mal
pero la ínfima posibilidad
de acertar una sola vez
lo mantiene en movimiento.


Metafísica
La suerte es el queso rallado
que se espolvorea en el plato gigante
donde estamos listos para ser comidos:
mientras esperamos la muerte
alguien piensa, ay, qué rico.

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